Si ya practicas asana y aún no has conseguido meditar, no te preocupes, vas por buen camino 😌

Y es que cuando empezamos en este estilo de vida, nos apasiona tantísimo que lo queremos todo de golpe: hacer posturas avanzadas, aprender a meditar, mantener la calma en todo momento, comer saludable… y un largo etc. ¿Me equivoco? ¡¡Seguro que no he sido la única!!

Un poco de teoría, QUÉ ES MEDITAR

La palabra meditar está formada por «medi» = medio, centro y «tar» = estar. Y si lo juntamos todo sería algo así como «estar en el centro». Y el centro es aquello que elegimos para enfocarnos durante la práctica.

Pero mi mente no para quieta

No te preocupes, es lo más normal del mundo, además, si lo pensamos… es imposible dejar la mente en blanco. Por eso una de las mejores anclas es la respiración, ya que es algo que siempre está con nosotros y que, si prestas un poco de atención, sabrás que está ahí.

El yoga es el camino para aprender a meditar

Si nos vamos a los ocho pasos propuestos por Patanjali en los yoga sutras, asana (que sería la práctica física de yoga, esa que conocemos todos) sería el paso 3 hasta alcanzar la iluminación o shamadi. La meditación se encuentra en los pasos 5, 6, y 7. Así que no es casualidad que primero nos llame la atención la práctica física.

Asana nos purifica a través de las posturas y la respiración. Nos hace concentrarnos a través del equilibrio, la estabilidad, la fuerza o la elasticidad de tu cuerpo en el momento presente.

Si quieres entender un poco mejor todos estos conceptos de los que estoy hablando ahora mismo, que quizás te parezcan algo totalmente alejado a la meditación, te recomiendo el programa «Los 8 pasos del yoga».

Desaprendamos lo que ya sabemos y aprendamos a meditar

Sí, como te lo digo, vamos a desaprender ese «cómo meditar»; vamos a quitarnos de la cabeza esa idea de que meditar es dejar la mente en blanco, de que para meditar debo estar en un lugar tranquilo y sin nadie a mi alrededor, sin ruidos y en una postura de loto perfecta.

Te daré 5 consejos sencillos para que lo vayas integrando de una vez por todas:

  1. Hazlo donde te sientas cómodo y a gusto: tú eliges la postura y si quieres hacerlo en el suelo o en una silla.
  2. Coloca un objeto delante de ti: esto te ayudará a mantenerte enfocado; al final, si no tienes mucha práctica, usar tu respiración puede que no sea suficiente. Mi objeto favorito es una vela 😍
  3. Elige el momento del día: yo te recomiendo al amanecer porque así tus pensamientos estarán calmados, pero quizás prefieras hacerlo después de una práctica intensa de asana; eso también es muy buena elección. Pero insisto, elígelo tú mismo.
  4. Pase lo que pase, acéptalo: y con esto me refiero a que vendrán pensamientos a tu cabeza que ni sepas de dónde han salido. En ese momento, acéptalos; es la única manera de que luego te dejen seguir avanzando.
  5. Intégralo en tu vida: a partir de ahora, cuando camines, cocines o te duches dedícale un tiempo a meditar. Incluso si quieres y lo necesitas, ponte música para meditar. Aquí te dejo dos meditaciones de 10 minutos hecha con mucho amor; una la podrás ver en nuestro perfil de Instagram y la otra un poco más abajo.