Si eres chica y estás leyendo este post, seguramente te sientas muy identificada y si eres chico, seguro sabrás reconocer todo lo que te voy a contar en alguien de tu alrededor

El yoga y la menstruación son dos aspectos que pueden ir más relacionados de lo que parece. Y es que, cuando realizamos una práctica de yoga, principalmente lo que buscamos es conectar con nosotras mismas, con nuestro interior y cuando estamos menstruando es aún más importante hacerlo.

Menstruamos y estamos vivas

Es así, y si no, escucha tu cuerpo. Siente como unos días antes de tener la regla te sientes más cansada y justo al bajar, tus ánimos también descienden. Hay muchas chicas que piensan que deben pasarse el día en la cama, y puede ser así, pero también puede que no. Lo más importante es que son días de escucha y de reflexión con tu cuerpo.

Vale, conecto pero ¿puedo hacer yoga?

Lo ideal sería, si tienes una práctica muy exigente como Ashtanga yoga o Vinyasa, que permanecieras descansando al menos el primer día de sangrado. Yo te recomiendo que en vez de dedicar tu práctica a hacer asana, te dediques a meditar y como te he dicho ya a lo largo de esta entrada, a conectar con tu interior a través de la respiración y el no hacer.

Y te recuerdo, cuidado con las exigencias! Desafortunadamente estamos inmersas en una cultura que va de un lado para otro sin parar ni un solo segundo y va a ser difícil al principio, luego, tu cuerpo te lo agradecerá 😌

Conoce tus fases menstruales y adapta tu práctica

Esto es imprescindible si de verdad quieres hacer que asana vaya mucho más allá. Te hago un resumen que seguro te servirá de guía para poder anotar cómo te sientes y seguir conociéndote un poco mejor:

  • Fase folicular, durante el sangrado: Reduce tu actividad y descansa
    • Después del sangrado: Es momento de hacer prácticas más exigentes, puedes aprovechar para practicar posturas de fuerza, por ejemplo equilibrio sobre las manos
  • Fase ovulatoria: Aún en este punto tu cuerpo te va a pedir darle intensidad aunque cuidado, es una etapa en la que son muy propensas las lesiones así que en este momento te recomiendo centrarte en mejorar la alineación de posturas que ya domines
  • Fase lútea o premenstrual: Puedes ir reduciendo poco a poco la intensidad de las prácticas, incluir más de una vez por semana las clases de yin yoga para equilibrar todo el trabajo realizado anteriormente y de nuevo, escucha tu cuerpo, si sientes molestias previas al periodo, date lo que necesitas.

Hay un montón de recursos para que indaguéis en este aspecto y una opción que me encanta es tener vuestro propio diario del ciclo menstrual para poder anotar las sensaciones y pensamientos que tienes en cada una de las fases.

Sigue aprendiendo sobre tu ciclo menstrual y la práctica de yoga

Te recomiendo que leas y sigas a personas que están formadas en la materia, algunos de los libros que más me gustan son:

Las mejores posturas para practicar mientras tienes la menstruación

Sin duda alguna hay posturas que favorecerán a que el dolor y la inflamación que causa esta etapa de tu ciclo disminuyan y por supuesto, también hay posturas menos recomendadas como las invertidas o aquellas que requieran una gran exigencia física o que opriman demasiado nuestra zona abdominal. Pero si lo que quieres es relajar tu cuerpo puedes hacer:

  • Postura del niño o balasana
  • Supta Vajrasana o postura del héroe reclinado
  • Paschimottanasana o pinza sentado: Si estás haciendo una práctica pasiva de yin yoga, prueba a colocar un soporte en tu cabeza y relajar al completo tu zona lumbar.
  • Viparita Karani: En vez de hacer posturas invertidas de yoga te sugiero que hagas esta variación mucho más restauradora

 

 

Vídeo sobre el yoga y la menstruación

De todas formas, todo lo que te cuento hoy no es más que una parte del yoga y la menstruación, cada mujer es un mundo y nuestros cuerpos son diferentes, por lo que de nuevo, me gustaría acabar con una de las palabras más repetidas a lo largo del post, escúchate.